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Recuerdos, miradas y otras cosas




En estos años de París se relaciona con artistas, como Diego Rivera, Juan Gris y Jacques Lipchitz, de los movimientos cubista y modernista.

La riqueza del color, llegando evocan en algunas de sus composiciones un cromatismo de ascendencia fauve.
La forma de aplicar la pintura con espátula consiguiendo texturas con mucho relieve acentuado por la variación de ángulo en el trazado.
El dibujo es otro elemento fundamental en sus cuadros, desde sus años de formación, el dibujo es esencial.
“ María Blanchard dibuja las formas perfilando bien sus planos, buscando contrastarlos con efectos de claro frente a oscuro, o bien de color contra color. Los perfiles quebrados de los planos siempre encuentran una definición neta, estructurándose con claridad, y en este sentido hablamos de un dibujo que, sin hacer uso de líneas, construye perfiles y separa formas, aunque a esa separación y construcción contribuyen en igual medida el color y la luz, un concepto cezanniano fundamental que el cubismo, sobre todo en su fase sintética, había hecho plenamente “
Finalmente decir que María, como otras artistas de su generación tuvieron suerte, pues hombres y mujeres conviven, son admitidos en las Academias, crean y exponen juntos sin atender a las diferencias sexo, algo que no consiguió la mujer hasta finales de siglo XIX. En España hasta la década de 1870 la mujer no fue admitida en la Academia y hasta 1902 le estuvo vetado entrar en las clases de anatomía y de pintura al natural con modelo.
Interesante puede ser leer la conferencia que sobre María dio Federico García Lorca en el Ateneo de Madrid, al poco tiempo de su muerte , en 1932
"Yo no vengo aquí, ni como crítico ni como conocedor de la obra de María Blanchard, sino como amigo de una sombra. Amigo de una dulce sombra que no he visto nunca pero que me ha hablado a través de unas bocas y de unos paisajes por donde nunca fue nube, paso furtivo o animalito asustado en un rincón. Nadie de los que me conocen pueden sospechar esta amistad mía con María Gutiérrez Cueto, porque jamás hablé de ella, y aunque iba conociendo su vida a través de relatos originales siempre volvía los ojos al otro lado, como distraído, y cantaba un poco porque no está bien que la gente sepa que un poeta es un hombre que está siempre ¡por todas las cosas! a punto de llorar.


Su obra es figurativa, pero no se trata de una imitación de la realidad sin más, sino de una interpretación del natural pasada por la emoción subjetiva de la pintora, que se traduce estilísticamente, y de manera evolutiva, por medio del impresionismo, del neocubismo, y del expresionismo, más propiamente fauvista, los nabis, y Chagall, prueba de que la pintura de Menchu Gal resume muy bien el devenir de pintura de los últimos ochenta años.

Para Juan Manuel Lumbretas, “Mecha Gal, María Blanchard y Carmen Laffont son las tres grandes damas de la pintura figurativa, abarcando lenguaje tan dispar como el neocubismo de Blanchard, el realismo magico de Lafort y el expresionismo fauvista de Menchu Gal que le permite interpretar los temas, paisaje, retrato, bodegón, con la libertad que ha sido la norma suprema de su propia vida”

Muy interesante ver y escuchar en la página:
http://www.fundacionmenchugal.com/noticias.htm
las conferencias:
“ Una mirada sobre la obra de Menchu Gal” de Edorta Kortadi Olano
“ Menchu Gasl y el rio Bidasoa” de Francisco Javier Zubiaur Carreño

